Los retos que plantea el nuevo universo que pueda generar el metaverso y las potencialidades de la web 3.0 abren un marco inmenso de oportunidades, pero también de riesgos y dificultades que conviene estudiar. Así introduce Abel Martín, abogado experto en Derecho de autor, catedrático y Secretario General de Latin Artis, el apasionante tema del webinar DERECHO DE AUTOR, METAVERSO Y WEB 3.0 organizado por la Escuela de Práctica Jurídica como preámbulo al Diplomado de Derecho de Autor de la Universidad Complutense de Madrid. Con la participación de expertos en tecnología, abogados y académicos, se desarrolló un interesante debate sobre estos temas que, sin duda, están afectando y afectarán a todos los ámbitos de la vida del ser humano.
José Antonio Hernández García, experto en metaverso, inteligencia artificial y ciberseguridad, CEO de Maicrosoft Europe (Digisanse Group), resumió los antecedentes, tanto de la Web (1.0 y 2.0) como del metaverso (Second Life). Considera que la principal diferencia con la actualidad es que "hemos pasado de estar frente a la pantalla, a meternos en ella". La web 3.0 no es lo mismo que el metaverso pero éste no podría existir sin el primero. La nueva web y su interoperabilidad permitirá a los usuarios moverse en varios metaversos y relacionarse de una manera muy similar a cómo lo hace en la vida real. Es de vértigo, confiesa el experto, y advierte que los gobiernos no se han percatado de la complejidad y de los efectos que en todos los ámbitos va a tener la Web 3.0.
Otro aspecto relevante de esta nueva etapa es la descentralización de los datos que en la actualidad son propiedad de las grandes tecnológicas o Big Techs. "Ellos comercializan y se enriquecen con nuestros datos", recordó Hernández. La descentralización es una amenaza tanto para las grandes tecnológicas (Apple, Google, Meta, etc.) como para los gobiernos porque, en su opinión, permitirá que los usuarios recuperen el control y propiedad de sus datos, e inclusive, monetizar directamente, sin intermediarios como YouTube, los contenidos que produzcan. Por supuesto, las Bigs Techs lucharán por no perder su estatus de peajes digitales, avisora Hernández.
En todo caso, "ésto ya está aquí", advierte, al tiempo que considera que los gobiernos y los medios de comunicación han subestimado las inmensas implicaciones del metaverso y la web 3.0. "Ya no decidirán ni los gobiernos ni las tecnológicas sino el consumidor", vaticina.
Por su parte, Marco Mariscal, abogado y catedrático especializado en Derecho de Autor - que acaba de publicar un amplio trabajo sobre la protección de los programas de ordenador titulado Protección Jurídica del Software dentro de la Colección de Propiedad Intelectual de la editorial Reus que patrocina ASIGE - manifestó su preocupación por el tema regulatorio. "Tenemos una legislación del siglo pasado que no está preparada para estos grandes cambios como lo son los algoritmos, el Metaverso y las vidas paralelas, los smart contracts, etc.".
El experto no vislumbra la popularización del Metaverso sino a mediano plazo y alerta sobre el coste económico para que pueda ser accesible, así como sobre la calidad del contenido. Considera que el Metaverso tendrá herramientas para crear contenidos. Todo un reto para el Derecho de autor y la Propiedad intelectual.
Vanessa Jiménez Serranía, profesora de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) sostiene que faltan diez años por lo menos para que el metaverso sea parte de la cotidianidad. Hizo un repaso por los temas que definen a lo digital: inmersividad, interoperabilidad, interactividad, sincronicidad, accesibilidad multidispositivos, plataformas, tokenización, blockchain y su relación con la generación de contenidos, la gobernanza y la economía.
Defensora a ultranza de la descentralización de los datos que permite la toma de decisiones por consenso y que los creadores puedan comercializar sus obras directamente, es optimista y considera que no pasará como con la web 2.0, cuando las grandes tecnológicas tomaron el control, convirtiéndose en los gigantes que son hoy, a expensas de los de los creadores de contenido y de los usuarios.
Centró su presentación en los aspectos claves el derecho de autor frente a estas nuevas tecnologías que están produciendo nuevos productos (NFTs), nuevos mercados, nuevas formas de financiación, nuevas interacciones, nuevos "territorios" y, no menos importante, nuevos derechos y nuevas formas de infracción.
Sostiene Jiménez que las nuevas tecnologías obligan a repensar la Propiedad Intelectual: el Derecho de autor y derechos conexos, marcas, diseño, etc. Debemos empezar a entender la protección de la creación y la explotación en el metaverso, advierte. Igualmente, la gobernanza será crucial porque los datos podrían estar técnicamente descentralizados pero la toma de decisiones seguir centralizada, subraya, y pone como ejemplo a los actuales exchange de criptomonedas.
"Estamos hablando de mercado, competencia y tecnología. No estamos preparados. Falta mucho por hacer", advierte Jiménez.
COLECCIÓN PROPIEDAD INTELECTUAL | INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y DERECHO DE AUTOR
Por su parte, Santiago Mediano Cortés, abogado, socio fundador de Santiago Mediano Abogados, S.L.P. tiene una visión menos optimista. Manifiesta que es importante no perder de vista experiencias pasadas desde el nacimiento de Internet, cómo se reguló y cómo se exoneró de responsabilidades a ciertos operadores del mercado. Prevaleció la economía sobre el derecho, sostiene Mediano. Las inversiones en la denominada Sociedad de la información de los años 90 se hicieron sobre las espaldas de los titulares de derechos de PI, ofreciendo contenidos gratis, como en el salvaje Oeste, recuerda el ponente: En teoría todo era gratis, pero solo lo eran los contenidos. Se pagaba por todo lo demás, conexión, ordenadores, etc. Ahora la situación es similar. La economía colaborativa ha derivado en la economia de los riders, los falsos autónomos. "En vez de democratizar la fuerza de trabajo, lo que se ha conseguido es precariedad y bajos salarios".
Ante este panorama, la Comisión Europea ha desarrollado una legislación para los sistemas de Inteligencia artificial cuyo reglamento se aprobará en junio de este año. Pretende establecer un sistema de vigilancia del uso de los sistemas de IA. Como tal, contempla sanciones y multas millonarias sobre prácticas prohibidas o malas prácticas. Se trata del mayor avance jurídico en materia de regulación sobre estos temas.
Sin embargo, nada hay todavía sobre PI y la IA. Es una relación que no esta regulada, lo cual genera gran preocupación, confiesa el experto.
Hasta hace poco, solo se consideraba como obra la creación intelectual de un ser humano. Con los nuevos desarrollos tecnológicos, se ha hecho necesario reconsiderar la noción de autoría. En la actualidad, existen obras que en buena parte han sido producidas por dispositivos automáticos. Y esto no ha hecho sino empezar. Habrá que definir algún derecho de PI con otro nombre y atribuir ese derecho a quien haya creado el sistema de IA o a quien lo opere o llegar a pactos, como en el caso de las obras colectivas, sugiere Mediano. Nada está escrito.
Sobre los nuevos modelos de negocio, se refirió a las nuevas apps de la web 3.0 como AUDIUS (plataforma descentralizada de música), ODISSEY (que pretende reemplazar a Youtube) y PRESEARCH (buscador similar a Google), entes descentralizados que supuestamente han llegado para empoderar económicamente al individuo. Confesó Madiano sentir una especie de Deja vu con respecto a la era del todo gratis que derivó en una tremenda concentración de compañías, generada a costa de pequeñas empresas y puestos de empleo. "Ojalá que la cultura no sea el pagador de estos nuevos modelos de negocio", sentenció .
Para el experto, lo ideal es la gestión colectiva, sin ella los derechos de PI pueden existir en la norma pero no serán una realidad, no revertirán en beneficio de sus titulares originarios.
Finalmente, Abel Martín, asomó alguna esperanza en base al ejemplo de lo que ha sido el desarrollo de las plataformas digitales y a los cambios en los hábitos de consumo, lo cual tal vez permita una evolución más equilibrada de la Web 3.0, en beneficio de todos. Aprovechó para invitar a quienes deseen profundizar en estos temas a participar en el Diplomado de Derecho de Autor de la Universidad Complutense que tendrá lugar entre febrero y mayo.
Vea el webinar completo a continuación:
Redacción Latin Artis - Imagen: mikemacmarketing (CC)

