Madrid, octubre 2020.- Despreciadas hasta hace no mucho al lado de la ficción internacional, ahora hablan de tú a cualquier producción venida de fuera. Las series españolas reciben aplausos en las últimas semanas, en las que convergen propuestas tan variadas como la revisión de un icono trans de los noventa, las heridas provocadas por el terrorismo o un policíaco con la corrupción en su centro.
En este otoño se reúnen en las pantallas y las plataformas un puñado de propuestas cuya calidad narrativa y estética es patente. Unas aterrizaron en septiembre por obra y gracia de los retrasos provocados por la pandemia: Patria (HBO España) y Veneno (Atresplayer Premium) tenían prevista su emisión en primavera, cuando tradicionalmente se juntan las grandes apuestas de año, pero hasta ahora no han podido ver la luz de forma regular. Sumadas a las que estaban programadas para estas fechas (Antidisturbios, Dime quién soy, 30 monedas, El Cid, Nasdrovia…), han derivado en un momento dorado para la ficción televisiva nacional que demuestra la madurez de la industria y la consolidación de un modelo nuevo con cimientos en el recorrido hecho por los canales en abierto y la producción cinematográfica.
Dentro de la industria televisiva se señala el trabajo de guion y el respeto a los creadores como otras dos patas fundamentales para que un proyecto llegue a buen puerto, además de ese tiempo que se traduce en dinero. Son conceptos sobre los que trabajan en particular las plataformas de pago. Así, un proyecto como Dime quién soy, que Movistar + estrenará este otoño y ya ha presentado en el Festival de San Sebastián, tiene detrás de sí tres años de trabajo. Un margen parecido ha necesitado Patria para materializarse. Alex de la Iglesia y Jorge Guerricaechevarría llevan unos seis años trabajando en 30 monedas, dos de ellos con el proyecto ya en HBO España, para una serie que verá la luz este noviembre.
Aunque la diversidad es una de las características clave en esta hornada dorada de la ficción televisiva española, también tienen rasgos en común. “Se buscan historias potentes que empaticen con el espectador”, señala Montse García, directora de Ficción de Atresmedia TV, que destaca la pandemia como un momento de florecimiento creativo especialmente álgido que se traduce en multitud de proyectos en desarrollo, como algunos de los que Atresplayer Premium estrenará en los próximos meses. “Precisamente una característica de una industria potente es la diversidad de propuestas: eso indica ebullición creativa, capacidad de innovación y convivencia con el riesgo artístico”, dice Nahum García.
Sobre las apuestas de Movistar + para este otoño, Domingo Corral destaca algunos elementos en común: “Tienen una historia muy trabajada detrás, unos creadores con una visión de lo que quieren contar y una metodología detrás. Creemos mucho en la producción”. “La competencia ha espoleado la calidad”, añade Alberto Nahum García. “Al haber plataformas nuevas que han apostado por el contenido local propio, la pelea ha hecho que se refine la calidad. Son propuestas que, como pasó en el despegue de los canales de cable básico y prémium a principios de los 2000 en Estados Unidos, han querido distinguirse, innovar, ser más atrevidas”. Ese empuje se ha reflejado también en las series en abierto, que arriesgan más para atraer a un público con un gusto cada vez más refinado. Así, HIT se sale de la línea habitual en las series de instituto, Inés del alma mía tiene sabor a superproducción o La valla se atreve con un género tan poco tratado en nuestra televisión como la distopía.
Otra de las claves que se suelen señalar dentro de la industria es el auge de la coproducción. Inés del alma mía, que ahora emite La 1, es un ejemplo, con la implicación de RTVE, Chilevisión y Boomerang TV. El nacimiento en verano de la productora Buendía Estudios surge de la unión de fuerzas de dos grandes como Movistar y Atresmedia con el objetivo de potenciar la producción de contenidos audiovisuales en español tanto para el mercado nacional como internacional. También es frecuente que las cadenas cierren tratos con las plataformas de pago para completar los presupuestos de sus producciones. Une fuerzas y vencerás.
Y ahora, ¿cuál es la próxima frontera que le queda por superar a las series españolas? “La bola de cristal no la tenemos, pero debemos ser creativos y no tener miedo para apostar por series de calidad y grandes historias, proyectos que interesan fuera y viajan, propuestas diferentes”, repasa Montse García. Para Domingo Corral, todavía quedan muchas historias por contar. “Hay un recorrido internacional que hemos hecho y que tenemos que profundizar. Y una cosa en la que nos fijamos nosotros mucho es en contar las cosas de una manera original. Dependemos mucho de los buenos creadores para que vengan y nos cuenten cosas nuevas y nos sorprendan”.
Fuente: El País | Foto: El País

