
En la gala de los II Premios Platino
celebrada el pasado sábado 18 de julio en Marbella (Málaga), la
argentina Érica Rivas, por su papel de novia despechada en Relatos salvajes, y el barcelonés Óscar Jaenada, que en Cantinflas encarna al genio del cine cómico mexicano, se convirtieron en los ganadores a las Mejores Interpretaciones en los II Premios Platino del Cine Iberoamericano.
Latin Artis
figuraba por segundo año consecutivo entre las entidades patrocinadoras
del evento.
A esta segunda edición concurrían 760 largometrajes de 23 países. “¡Casi cifras de Bollywood!”, bromeó Imanol Arias durante las presentaciones.
Un malagueño universal, Antonio Banderas, fue precisamente uno de los grandes protagonistas de la noche con su Platino de Honor,
que dedicó a “todos los pueblos latinos”.
Pero la triunfadora indiscutible fue la cinta de Damián Szifron, que además de la estatuilla a su actriz, se impuso en otras siete categorías; entre ellas, mejor película, dirección y guión.

Unos 2.700 espectadores abarrotaron las gradas del StarLite marbellí con
amplia presencia de grandes actores y actrices a ambos lados del
Atlántico: desde Elena Furiase a Maribel Verdú, Inma Cuesta, Alberto
Ammann, Álvaro Cervantes, Jordi Mollà, Unax Ugalde, Kate del Castillo,
Julio Medem, Carlos Bardem o Bibiana Fernández. Lolita y Rosario Flores,
David Bisbal, Luis Fonsi, Miguel Bosé y Rita Moreno aportaron las
páginas musicales.
La gala, retransmitida por TVE y las principales cadenas latinoamericanas, contó con Imanol Arias (España), Alessandra Rosaldo (México) y Juan Carlos Arciniegas (Colombia) como maestros de ceremonias para estos nuevos “Óscar del cine latinoamericano”.




Óscar Jaenada recibió el premio a la Mejor Interpretación Masculina,
una categoría en la que quiso tener una mención especial para los
cuatro “monstruos” con los que competía: Javier Gutiérrez, Benicio del
Toro, Jorge Perugorría y Leonardo Sbaraglia. Jaenada, un auténtico
camaleón escénico que ya triunfó con otra película biográfica como Camarón, se ha encontrado con la paradoja de que Cantinflas
ha arrasado en Latinoamérica (segunda cinta latina más taquillera de
2014) mientras en España ni siquiera consigue distribución.
La bonaerense Érica Rivas, en cambio, sí pudo rubricar el doblete tras sumar el Platino a la Mejor Interpretación Femenina a ese Platino del Público
del día anterior gracias a los votos de los internautas.
La lista de dedicatorias casi la condujo al llanto cuando llegó a Damián Szifron, “por ser amigo y un director maravilloso”, y apenas pudo rebajar la emoción a la hora de alabar estos galardones internacionales: “Me parece tan importante que nos juntemos…”.
Szifron, que redujo finalmente a seis las 15 historias que tenía pensadas para Relatos salvajes, dedicó la lluvia de premios a “los grandes actores que le dieron vida al guión” y “a la memoria de mi papá”.
“Este es el final de un largo recorrido, llevamos más de un año viajando por todo el mundo, así que este evento tiene una carga emocional muy especial. Siento pura gratitud”, agregó.

Hugo Sigman, coproductor junto a El deseo de Pedro y Agustín Almodóvar, incidió en la relevancia de sumar recursos económicos. “La coproducción es un modelo virtuoso que los españoles y latinoamericanos debemos intensificar para hacer películas importantes”.
Mientras Relatos salvajes se hacía también con una buena colección de premios técnicos, desde la Mejor Música (Gustavo Santaolalla) al Montaje, Dirección de Arte y Sonido, la otra gran favorita de la noche, La isla mínima (nueve nominaciones), debía conformarse con el trofeo a Álex Catalán como Mejor Director de Fotografía.

Por su parte, la coproducción hispanovenezolana La distancia más larga, escrita y dirigida por Claudia Pinto, se hacía con el galardón a la Mejor Ópera Prima. “Muchísima gente me dijo que esta era una película muy complicada y me animaba a debutar con algo más sencillo. Hoy doy las gracias a todos los que vieron más allá de la complejidad”, sentenció. Su dedicatoria más sentida fue para la española Carme Elías, a quien se refirió como “una maravillosa compañera de aventura, sobre todo en los momentos más difíciles”.
El mexicano Eugenio Derbez justificó su presencia por el éxito obtenido en 2014 en Panamá: “El año pasado fui lo mejor de la gala. Me han vuelto a invitar porque estuve inconmensurable”, bromeó y definió el iberoamericano como un cine “honesto, comprometido y pobre, pero honrado. Y además limpio, trabajador, muy estudioso, buena persona…”.
Tras exponer el proyecto Latin Artis a
Antonio Banderas, este se mostró entusiasmado por nuestro esfuerzo por
potenciar la cultura latina y lograr que se reconozcan los derechos de
los intérpretes.

