NURIA DUFOUR*
En Chile se da la paradoja de que crece el consumo de contenidos generados por los agentes tradicionales –cadenas y productoras–, aunque se constata que esos contenidos se ven cada vez menos a través de la televisión convencional. Ficción e información continúan repartiéndose las horas de parrilla en las cinco principales antenas privadas y la pública. Las producciones procedentes de EEUU y Europa apenas ocupan espacio en la televisión en abierto. Eso sí: el fenómeno turco, que comenzó en este país austral en 2014, permanece intocable, al nivel de la propia telenovela chilena.
En Mega, el canal privado que acapara casi el 32 por ciento de la audiencia, se mantiene en emisión desde el verano de 2017 Verdades ocultas, la telenovela más longeva de la televisión chilena. Son ya cinco temporadas y más de 550 capítulos hasta la fecha. La exitosa propuesta adopta el esquema clásico del culebrón. Se remonta a la dramática situación económica que en el pasado sufrieron una madre y sus dos hijas, lo que forzó a la progenitora a vender a una de las niñas pequeñas. El reencuentro de las hermanas, enamoradas del mismo hombre, es el detonante de esta historia que cautiva al público del país. Al alargarse en el tiempo, del reparto original solo se mantienen hoy cinco actores. Entre ellos, Matías Oviedo (en la piel del muchacho doblemente amado) y Marcela Medel (en el papel de la madre de las chicas). Esta actriz debutó en 1981 con Villa los Aromos, la primera telenovela en color producida íntegramente por TVN, el canal público del país, cuya oferta se limita ahora a cuatro series turcas ante la falta de ficción propia.
De un título de sobremesa pasamos a otro en horario previo al prime time, a las 20.00 horas, franja donde las telenovelas de la citada cadena Mega también registran los mejores resultados. Yo soy Lorenzo se estrenó en septiembre de 2019 y su acción nos traslada a la década de los sesenta, cuando un joven de buena cuna (Mario Horton) intercambia identidad con su chófer (Jorge Arecheta) para evitar así el inicio de una relación de conveniencia con una mujer (Vivianne Dietz) por orden de su autoritario padre. Y es que aún no se ha atrevido a revelarle su homosexualidad. El lanzamiento fue el más visto de una telenovela en los últimos seis años.
Canal 13 supera los 20 puntos porcentuales de audiencia, como lo hace también Chilevisión. Esta emisora finalizó las grabaciones de la superproducción realizada en alianza con RTVE y Boomerang TV, Inés del alma mía, anunciada hace un par de años. Los ocho episodios de 55 minutos de duración tienen a Nicolás Acuña y Alejandro Bazzano como directores, a cuyas órdenes trabajan figuras de la talla de Elena Rivera, Eduardo Noriega, Francesc Orella, Carlos Serrano, Benjamín Vicuña o Carlos Bardem. Se estima que sus andanzas lleguen este otoño tanto a la pantalla de Chilevisión como a la de TVE y a la plataforma digital Amazon Prime.
Basándose en la novela homónima de la escritora chilena Isabel Allende, esta adaptación del guionista Paco Mateo cuenta la historia de Inés Suárez, quien en 1537 viaja desde su Plasencia natal al Nuevo Mundo en busca de su marido, Juan de Málaga. Pero al otro lado del océano encontrará a su verdadero amor, Pedro de Valdivia. Juntos participan en la conquista de Chile, y ella alcanzará incluso el título de gobernadora de Santiago. El rodaje se inició en España a finales del verano de 2019 y se prolongó durante aproximadamente tres semanas en puntos de Granada, Cáceres y Trujillo. Con la llegada del otoño (primavera en el Cono Sur), un equipo de más de 300 profesionales entre técnicos y artistas se trasladó a localizaciones de Perú y Chile. Los miembros del elenco relataban a través de sus redes sociales cómo la filmación en Santiago se vio afectada e incluso paralizada por los graves disturbios ocurridos en el país, con miles de personas manifestándose en las calles para denunciar la situación económica y social.
Para recrear la capital chilena en sus orígenes se construyó una ciudadela de 5.000 metros cuadrados en la laguna Carén. El desierto de Atacama, la ciudad de Valdivia y la región de La Araucanía sirvieron de localizaciones naturales. En Perú la grabación tuvo lugar en Chinchero y Pisac, dos llamativos enclaves del entorno de Cuzco.
* Agradecemos a la Revista Actúa habernos facilitado este artículo, uno de los últimos que escribiera Nuria Dufour, Coordinadora de información televisiva de la publicación de AISGE, fallecida el 28 de abril de 2020.
Fuente: Revista ACTÚA - AISGE / Foto: Teleaudienciastv

