
La televisión de Chile cerró en junio una
temporada repleta de producciones propias. Hasta 11 de ellas han
recibido nominación a los Premios Caleuche, que desde hace tres
ediciones distingue el oficio de la interpretación en el audiovisual.
Los entrega Chileactores, la entidad de intérpretes del país, promotora
también de la distinción.
Acapararon los trofeos la telenovela Perdona nuestros pecados y la serie 12 días: cuatro la primera y tres la segunda. Los más de 300 capítulos de Perdona nuestros pecados recrean la localidad imaginaria de Villa Ruiseñor en las décadas de los cincuenta (la primera temporada) y sesenta (la segunda). Presentada como un thriller, dicha telenovela, la más larga de la televisión chilena, cuenta la verdadera misión del párroco recién llegado: vengar la muerte de su hermana, ocurrida 20 años atrás, aunque el cacique del lugar la trate como un suicidio.


La emite la señal privada Mega,
líder de audiencia desde que en 2013 cambiara su estrategia de
programación: en la sobremesa apostó por telenovelas turcas que se
convirtieron en un éxito arrollador, para sorpresa de todos, mientras
que para la franja nocturna optó por multiplicar la producción de series
y telenovelas propias. Porque hasta entonces habían predominado los
títulos foráneos. “La solidez a largo plazo te la da la producción
nacional”, afirmaron en aquel momento los directivos del canal.
Pituca sin Lucas se estrenó en el último trimestre de 2014 y marcó un antes y un después en la historia de la cadena. Mega conquistó un liderazgo que oscilaba entre el canal público TVN y el privado Canal 13, en la actualidad muy por detrás en el ranking.
Tras los guiones de Perdona nuestros pecados se encuentra Pablo Illanes, creador de la telenovela ¿Dónde está Elisa?, capaz de cruzar fronteras en 2009. Illanes también adaptó para la televisión pública la teleserie Gran Reserva, de la productora española Bambú, titulada allí Reserva de familia. Y era de nuevo una historia entre viñedos que enfrentaba a dos familias. Mega ya prepara el recambio de Perdona nuestros pecados. En junio anunció el inicio de las grabaciones de Casa de muñecos, una telenovela sobre cuatro hermanas cuyos planteamientos de vida cambian el día que sus padres ponen fin a una relación de medio siglo.
También retrocede en el tiempo 12 días, que emite la señal privada Chilevisión. Esta celebrada serie recrea en capítulos sin un hilo argumental hechos que marcaron en el último medio siglo la agenda mediática y política del país. Se estrenó en 2011 y sus 12 episodios iniciales recibieron el aplauso de la audiencia y la ayuda que concede cada año el Consejo Nacional de Televisión para fomentar la producción audiovisual de calidad. Pero pese a tales credenciales, los responsables de la ficción debieron esperar hasta 2016 para empezar a grabar de una segunda tanda de 12 entregas, con su estreno en el verano de 2017.
Tirar de hemeroteca da a menudo buenos resultados a las cadenas. Mary & Mike fue otra de las producciones que destacó la pasada temporada, también basada en hechos reales, con seis capítulos que programó Chilevisión
en marzo de 2018. Se inspira en las vidas de la escritora chilena
Mariana Callejas y el norteamericano Michael Townley, agentes de la
DINA, el servicio secreto que en los años setenta realizó en Chile
algunos de los atentados políticos más terribles durante la muy cruenta
represión del dictador Pinochet. Entre otros, se recrean los asesinatos
de Carlos Prats y Orlando Letelier, miembros del gobierno
socialdemócrata de Salvador Allende.
Sobre la memoria histórica
giran varias producciones seleccionadas por el Consejo Nacional de
Televisión en su reciente reparto de fondos. El arte de callar
adapta la novela homónima del periodista Roberto Brodsky, que en cuatro
entregas relata el crimen contra el reportero Jonathan Moyle: en 1990
el británico apareció sin vida en la habitación de un hotel mientras
investigaba el tráfico de armas de Chile a Croacia durante la guerra de
los Balcanes. La policía trató ese asesinato como un suicidio por
asfixia.
La otra ficción que recupera hechos pasados es Reinas, un thriller sobre el robo de bebés en los años setenta y ochenta. Esta propuesta cuenta con el firme respaldo de la pública TVN para su emisión y con los productores de Prófugos, el Narcos chileno, dirigido en 2011 por el cineasta Pablo Larraín para HBO.
Más memoria. Chilevisión, TVE y la productora Boomerang anunciaron a comienzos del verano el desarrollo de la miniserie basada en la novela Inés del alma mía, de Isabel Allende. En proyecto desde 2015, la historia narra la llegada a Chile de la plasentina Inés de Suárez, cofundadora junto a Pedro de Valdivia de la ciudad de Santiago en el siglo XVI.

