Inteligencia artificial y Propiedad intelectual, el próximo debate. Foto: OMPI
Ginebra, Octubre 2020.- La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) presentó durante la Conferencia sobre el mercado mundial de contenidos digitales la muestra "Inteligencia Artificial y Propiedad Intelectual, ¿una experiencia virtual?"
Esta exposición inmersiva en línea muestra los usos de la inteligencia artificial en el arte, la música y la tecnología. El objetivo es educar sobre el impacto de la relación en desarrollo entre la IA y la propiedad intelectual. La exposición utiliza la última tecnología de escaneo de 360 grados y las modernas instalaciones interiores de la OMPI como fondo virtual. La idea es sumergirse en un mundo en el que se podrá ver y apreciar la innovación y el progreso de la tecnología de IA.
Tecnología en la exhibición
No es ningún secreto cómo juega la IA en nuestro mundo actual, imitando situaciones y realizando tareas como lo hacen los humanos. Sin embargo, esta exhibición en particular ofrece una perspectiva diferente sobre cómo funciona la IA y aborda el lado entretenido de estas máquinas. Aquí se exhiben una máquina de discos de IA, un pintor robot, la primera grabación de música generada por computadora y el primer artista robot ultrarrealista del mundo llamado Ai-Da.
Ai-Da fue lanzado en Oxford, Reino Unido, no solo se ve y habla como un humano, sino que también puede hacer esculturas y pinturas con formas y trazos abstractos. Los ojos tienen cámaras, junto con algoritmos de inteligencia artificial, ayudan a Ai-Da a dibujar de la vista. También se puede ver a Ai-Da haciendo poesía escénica.
Inteligencia artificial y propiedad intelectual
Cada vez con mayor frecuencia, la inteligencia artificial (IA) genera importantes avances en la tecnología y las empresas. Se está empleando en una amplia gama de sectores y tiene repercusiones en prácticamente todos los aspectos del proceso creativo. La disponibilidad de grandes cantidades de datos de entrenamiento y los avances que hacen asequible contar con una capacidad de cálculo elevada impulsan el crecimiento de la IA. Esta interactúa con la propiedad intelectual (PI) de varias maneras.
No existe una definición universalmente aceptada de la IA. Generalmente, la IA se considera una disciplina de la informática que tiene por objetivo elaborar máquinas y sistemas que puedan desempeñar tareas que requieren una inteligencia humana. El aprendizaje automático y el aprendizaje profundo son dos esferas de la IA. En los últimos años, con el desarrollo de las nuevas técnicas y equipos informáticos basados en redes neuronales, la IA se ha venido entendiendo como un sinónimo de “aprendizaje automático profundo supervisado”.
Aprendizaje automático
El aprendizaje automático utiliza ejemplos de datos de entrada y datos esperados de salida (los denominados “datos estructurados” o “datos de entrenamiento”) para perfeccionarse de manera continua y tomar decisiones sin necesidad de una programación específica mediante una secuencia de instrucciones en varias etapas. Este proceso imita la verdadera cognición biológica; un niño aprende a reconocer objetos (por ejemplo, una taza) a partir de ejemplares de un mismo objeto (en el ejemplo, varios tipos de tazas). Actualmente, las aplicaciones del aprendizaje automático están ampliamente extendidas, como el filtro de correo no deseado, la traducción automática o el reconocimiento de voz, texto e imagen.
El objetivo fundamental del sistema de PI es fomentar la innovación a través de las nuevas tecnologías y las obras fruto de la creatividad. Ello afecta a obras e invenciones realizadas tanto por el ser humano como por la IA. La IA también proporciona una tecnología de uso general para ayudar en la aplicación, gestión y administración de los sistemas y herramientas de PI.
¿Cómo se protegen las invenciones y las obras realizadas mediante IA y en qué consiste el actual debate sobre política de PI?
Es preciso distinguir entre obras o invenciones fruto del ser humano y obras o invenciones realizadas por una máquina. Las obras o invenciones fruto del ser humano que cumplen los requisitos necesarios están protegidas por los regímenes de propiedad intelectual existentes, entre los que se incluyen las patentes, los derechos de autor, los diseños industriales, y los secretos comerciales.
Existe un debate en curso sobre si esos regímenes y sistemas deben ser modificados al aplicarlos a las invenciones u obras realizadas por máquinas. En términos generales, los debates sobre las invenciones u obras creadas por máquinas se centran en: La protección potencial para la obra o invención realizada a través de una máquina. El debate tiende a centrarse en la cuestión de si la IA es o no inventora o creadora según los regímenes de propiedad intelectual existentes.
La protección potencial de los algoritmos y programas informáticos de IA.
Los derechos potenciales relativos a los datos de entrenamiento subyacentes y a las entradas de datos forman parte del debate en torno a dónde se debe trazar la línea entre una creación del ser humano y una creación de una máquina, es decir, cuánta contribución o intervención humana requiere una u otra.
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Fuente: OMPI/ Foto: OMPI

