Madrid, 7 de julio de 2026
Las iniciativas legislativas y administrativas para afrontar los desafíos de la inteligencia artificial ocuparon el centro del debate en el tercer bloque temático del XXI Foro Iberoamericano sobre Creaciones Audiovisuales de Latin Artis celebrado en Cancún. Juristas y representantes de entidades de gestión colectiva analizaron las distintas respuestas normativas que están surgiendo en el mundo para proteger a los creadores frente al avance de la IA generativa. Los participantes del panel moderado por
Claudia Cadima, actriz portuguesa y directora de Relaciones Internacionales de Gestão dos Direitos dos Artistas (GDA), coincidieron en que la IA debe desarrollarse con reglas claras que protejan los derechos de los artistas y el valor de la creatividad humana.
La primera intervención del evento, cuyo anfitrión fue la Asociación de Intérpretes de México (ANDI), correspondió a Michelle Woods, directora de la División de Derecho de Autor de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Woods explicó que la OMPI viene desarrollando un amplio trabajo sobre inteligencia artificial desde una perspectiva transversal, siempre bajo una premisa fundamental: poner al ser humano y a los creadores en el centro del debate.
La jurista destacó las sesiones informativas que el Comité Permanente de Derecho de Autor y Derechos Conexos organiza para reunir a Estados miembros, expertos y partes interesadas con el fin de debatir cuestiones relacionadas con la IA generativa y el derecho de autor. Entre los temas prioritarios figuran la transparencia, la visibilidad de los procesos de entrenamiento de los modelos, las licencias y la remuneración de los titulares de derechos.
Woods señaló asimismo que la OMPI participa activamente en conversaciones internacionales sobre inteligencia artificial, tanto dentro del sistema de Naciones Unidas como en otros foros globales, y explicó que numerosos Estados miembros muestran interés en aplicaciones prácticas de la IA para mejorar la gestión colectiva, la traducción y la modernización de sistemas administrativos.
A continuación, Rodrigo Águila, director general de ChileActores, presentó una detallada radiografía del proceso legislativo chileno en materia de inteligencia artificial. Explicó que el proyecto de ley actualmente en tramitación nació con el objetivo de proteger derechos fundamentales como la privacidad, los datos personales y los derechos de autor, además de clasificar los sistemas de IA según distintos niveles de riesgo. Sin embargo, Águila alertó de que la propuesta original incluía una amplia excepción que permitía utilizar obras protegidas para el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial sin autorización ni remuneración para sus titulares. Según explicó, esta disposición habría legalizado la reproducción, adaptación, distribución y comunicación pública de obras utilizadas como datos de entrenamiento. Ante esta situación, ChileActores y otras entidades del sector impulsaron modificaciones para limitar esa excepción exclusivamente a actividades de investigación científica realizadas por organizaciones sin fines de lucro. También reclamaron mecanismos de transparencia y trazabilidad que permitieran conocer qué contenidos han sido utilizados para entrenar los sistemas de IA, así como una protección expresa de la imagen, la voz y las interpretaciones artísticas.
Águila advirtió, no obstante, que muchas de estas mejoras fueron posteriormente eliminadas durante la tramitación legislativa, tras la presión ejercida por sectores industriales. En consecuencia, el debate sigue abierto y la futura regulación chilena continúa en proceso de definición.
Durante su exposición, el director general de ChileActores repasó además algunas iniciativas internacionales. Citó el proyecto argentino conocido como “Ley Turing”, que distingue entre obras sintéticas y obras asistidas por inteligencia artificial; las propuestas brasileñas que contemplan el derecho de exclusión, la protección de la voz y la imagen, así como mecanismos de remuneración; las iniciativas colombianas centradas en la transparencia y la rendición de cuentas; y los diferentes enfoques adoptados por países como China y Japón respecto al entrenamiento de modelos y la protección de los derechos de autor.
La última intervención del bloque estuvo a cargo de Carlos Rojas, director general de Inter Artis Paraguay, quien centró su análisis en el papel de los datos como materia prima fundamental para el desarrollo de la inteligencia artificial. Rojas recordó que los modelos de IA se construyen gracias a tres recursos esenciales: las personas que los desarrollan, la capacidad computacional y los datos utilizados para el entrenamiento.
Sin embargo, llamó la atención sobre el hecho de que las grandes inversiones se concentran en los dos primeros elementos, mientras que los contenidos creativos utilizados como materia prima suelen incorporarse sin compensación económica para sus autores e intérpretes. “El derecho exclusivo de autorizar la copia de las obras sigue siendo uno de los pilares fundamentales de la propiedad intelectual”, afirmó. En este contexto, destacó iniciativas como Fairly Trained, una organización que certifica el uso responsable de contenidos licenciados para el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial.
Rojas defendió que la evolución tecnológica no debe implicar la sustitución del talento humano y sostuvo que el trabajo, el tiempo y el talento invertidos por los creadores deben seguir siendo reconocidos y remunerados.
Asimismo, planteó la necesidad de actualizar los marcos legislativos para adaptarlos a los nuevos desafíos tecnológicos y garantizar un equilibrio justo entre creadores, usuarios y empresas tecnológicas.
Como conclusión, los participantes coincidieron en la importancia de avanzar hacia modelos regulatorios basados en la transparencia, la trazabilidad, el consentimiento, la remuneración y la protección efectiva de los derechos de autores, artistas e intérpretes, en un contexto de acelerada transformación tecnológica.
Fuente: Latin Artis

